Una Sesión

Una Sesión

Lo más habitual es que el paciente se tumbe vestido, sin zapatos ni reloj, y tras haber bebido un vaso de agua, requisito para que el test funcione bien.
A partir de ese momento el único protocolo que existe es la pregunta-respuesta, el diálogo con el cuerpo.

El terapeuta, desde una posición neutral sin condicionamientos, pregunta al cuerpo mediante el test muscular lo que es prioritario para el paciente; una vez que encuentra la respuesta hace la “correción” necesaria y vuelve a preguntar. Este proceso se repite hasta que el paciente queda completamente “nivelado”, es decir, que no necesita ningún “ajuste” más, está equilibrado.

Las preguntas las hace el terapeuta a través de gestos de las manos (mudras) que son interpretados por el cuerpo como campos generales: químico, estructural, eléctrico, emocional, etc. Las “correcciones” o “ajustes” dependerán del campo al que pertenezcan, pero su número y procedencia son casi ilimitados.

La sesión dura entre una hora y una hora y media, pero podemos decir que finalizará cuando el cuerpo ponga fin al diálogo indicando que está completamente nivelado y que no necesita más.

Motivos Para Acudir

Muchas personas acuden a la consulta para prevenir posibles dolencias, se hacen un chequeo y se corrigen los desequilibrios antes de que se conviertan en enfermedades y síntomas.

Otros vienen porque padecen una enfermedad o tienen un problema concreto crónico o puntual; ellas esperan una mejoría significativa y una ayuda extra a la medicina convencional; nuestro reto curarlas o mejorarlas lo máximo posible, cooperar en su beneficio sin intervenir en el tratamiento que su médico haya prescrito.

También hay pacientes que vienen para solucionar algún tipo de estréso problema emocional. La terapia proporciona la serenidad y tranquilidad logrando separar, hechos de emociones. Hay gente que también sufre un estrés físico, por ejemplo, por estar sometidos a campos de ondas o de alta tensión, en nuestro primer mundo, todos nosotros lo sufrimos.

Se puede utilizar como preparación para una intervención quirúrgica y, tras ella, para acelerar la cicatrización.

Los motivos son tan variados como los pacientes. Si quieres consultar tu problema específico y cómo te podría ayudar la Kinesiología, no dudes en llamarnos.

Lo Que Se Siente

Todo depende de las dolencias o alteraciones y, por supuesto de cada persona. Hay quien experimenta calor, frío, algo que se mueve por aquí o por allá, otros que dicen no sentir nada especial y aquellos que tienen un arcoiris de sensaciones, pero todos coinciden en lo siguiente:

Un profundo relax, serenidad, alivio y una sensación de bienestar después de la sesión. Una mejoría de los síntomas que nos han llevado a la consulta justo después de la sesión o pocas horas después.

Cierta sorpresa porque muchas veces la dolencia por la que acuden a consulta se revela como un simple síntoma que tiene una causa distinta de la que pensaban; o sorpresa porque el problema, un problema en el hombro, se soluciona sin haberlo tocado.

No podemos esperar experimentar lo que otros nos han contado. Lo que es cierto es que cada sesión es única así que es imposible describir lo que se sentirá.

Expectativas

Cuando llegamos a la consulta, solemos traer una idea predeterminada de lo que van a hacernos por lo que nos han contado las personas que han ido antes y han experimentado una mejoría. Sin embargo, como la Kinesiología es una terapia personalizada sólo podemos esperar lo mismo que espera nuestro terapeuta: las respuestas del test. No podemos esperar que nos hagan exactamente lo mismo que nos han contado otros pacientes, lo único que siempre se repite es el test, pero no las terapias ni el orden de éstas, si no, no se trataría de una terapia personal y adecuada a cada paciente, cada problema y cada momento.

A veces muchos pacientes necesitan saber o quieren saber qué va a pasar después de la sesión, qué resultados concretos van a obtener. Ninguna ciencia puede responder a esto, ni siquiera la farmacopea puede describir los efectos que en cada organismo tendrá el mismo principio activo. En muchos casos podemos referirnos a dolencias similares a las expuestas que hemos tratado con éxito; en otros casos no tenemos esta información, y sólo podemos ofrecerle al paciente lo que cualquier profesional: que trabajaremos juntos, mano a mano desde la más rigurosa honestidad para ayudarle.

Puesto que la prioridad de nuestro cuerpo es sobrevivir, o continuar funcionando, la tendencia natural del cuerpo es tratar de equilibrar como puede sus deficiencias o fallos, pero la mayoría de las veces esto lo hace a costa de otros órganos o de otros factores; de esta manera, muchas veces el verdadero problema queda tapado por los síntomas. Como la Kinesiología busca a través de la complicada trama del cuerpo e intenta restablecer desde la causa primera el equilibrio, es muy posible que podamos esperar cierta sorpresa al notar la mejoría del problema con el que veníamos, aunque el terapeuta ni siquiera lo haya tocado de forma directa.

Puedo esperar un alivio de los síntomas con los que he llegado a la consulta, no obstante, éste no es el fin último de la Kinesiología; su verdadero reto no es sólo el alivio y la desaparición de los síntomas, sino la solución del verdadero problema que los causa, aunque a veces esto pueda resultar complicado.